EL NORTE EN MÍ
EL NORTE EN MÍ NO ES SOLO UN DISCO, ES UN REGRESO
Un regreso a las raíces, a la tierra que habita dentro de uno incluso cuando pasan los años, cuando cambian las ciudades o cuando la vida te lleva lejos. Porque hay lugares que no se olvidan nunca. Lugares que siguen viviendo dentro del alma.
Este álbum nace desde la necesidad de volver emocionalmente a mis orígenes, a mi tierra vasca, a la memoria de quien fui y de quienes caminaron conmigo.
Nací con el norte grabado en el corazón. Con el recuerdo de las calles de Vitoria-Gasteiz, de la Plaza de la Virgen Blanca, de la Calle Dato, de La Florida, de la Cuchillería, de la Zapatería, de las fiestas, de los blusas, de las cuadrillas, del sonido de las risas compartidas y de esa forma tan especial de entender la amistad, la familia y la lealtad que tiene mi gente.
Este disco habla de identidad, de pertenencia, de nostalgia y de amor a las raíces. Pero también de fuerza, de memoria y de celebración.
Habla de los silencios que aprendemos a guardar, de los lugares donde aprendimos a crecer, de quienes nos enseñaron a amar la tierra y de aquello que, pase el tiempo que pase, siempre vuelve a nosotros.
Musicalmente, El Norte en Mí es un viaje entre el alma del folk vasco y el universo emocional de Luna Etxegarate. Acordeones, percusión tradicional, coros con alma, pequeñas pinceladas en euskera y sonidos que evocan el mar, la piedra, las plazas y las fiestas se unen a una identidad musical profundamente emocional y humana.
Hay canciones íntimas y profundas, nacidas desde la memoria y el corazón. Y también canciones de celebración, de cuadrilla, de abrazos y de fiesta, porque el norte también se canta, se baila y se celebra.
En este disco habita la emoción de ver bajar a Celedón, el eco de las calles antiguas, la nostalgia de quien vuelve, el amor por los de siempre y la alegría de reencontrarse.
El Norte en Mí es, en el fondo, una declaración de amor a mis raíces. Porque uno puede recorrer muchos caminos en la vida, pero siempre existe un lugar dentro del alma al que pertenece.
Y el mío… siempre tuvo nombre. El Norte en Mí.
Luna Etxegarate.