Hay discos que una decide hacer, y hay otros que aparecen casi sin pedir permiso.
Bajo tu piel nació de esa segunda manera.
Empecé a escribir estas canciones pensando en las huellas que dejan algunas personas cuando pasan por nuestra vida. En los amores que nos rozan, en los que nos desordenan, en los que nos hacen sentir vivas y también en aquellos de los que un día necesitamos despedirnos.
Quería hablar del deseo, pero no solamente del deseo físico. Quería hablar de esa intimidad que se produce cuando alguien consigue entrar en una zona nuestra a la que no dejamos entrar a cualquiera. Ese lugar donde guardamos lo que sentimos, lo que tememos, lo que soñamos y también lo que no nos atrevemos a decir.
Por eso el disco comienza en la noche, con Blues de medianoche. Después aparecen los atardeceres, la complicidad, la piel, las sábanas… hasta que algo se rompe.
Y cuando algo se rompe también llega el momento de cortar los hilos.
De despedirse.
De respirar.
Y, finalmente, de despertar.
Cuando terminé las diez canciones comprendí que no había escrito simplemente un conjunto de temas. Había escrito un recorrido emocional. Una pequeña historia sobre lo que sucede cuando amamos, cuando perdemos, cuando soltamos y cuando volvemos a encontrarnos con nosotros mismos.
Por eso se llama Bajo tu piel.
Porque hay personas, recuerdos y emociones que quizá desaparecen de nuestra vida, pero durante mucho tiempo siguen viviendo en algún lugar bajo nuestra piel.
Luna Etxegarate.